lunes, 8 de julio de 2013

0 Mis últimos días

Mi música de fondo: 



En esta ocasión voy a escribir hasta que me canse, si me terminan de leer les doy las gracias, y si no es así pues ni hablar. Este podría ser mi último post.

Escribo, como en las últimas veces, con mi cara llena de llanto, porque las lágrimas brotan y no paran. Me he quejado mucho de la desesperación en los últimos días, pero creo que ha sido muy inspiradora, hace buen equipo junto a la soledad. Esta vez voy a escribir porque lo necesito, y voy a decir cosas que no había dicho, y no para que sientan pena o lástima por mí, más bien porque quiero que lo sepan.

martes, 25 de junio de 2013

0 Ausencia

Estos días han sido más que extraños, quiero disculpar mi ausencia y agradecer a todas las personas que se preocuparon. Por mi situación he estado en reflexión y movimiento. No estoy tranquila, no he encontrado la paz.

He pensado, todo lo que estoy pasando, el infierno que estoy viviendo ha sido gracias a solo querer informar lo que realmente pasaba. Realmente es lo único que quería, a mí nadie me pagó para eso, yo solo estaba intentando que la gente estuviera informada. No me arrepiento porque sé que lo que hice en Blog del Narco (www.blogdelnarco.com) muchos ciudadanos lo valoraron, y también sé que mucha gente pudo encontrar familiares, otros tantos meditaron sobre qué hacer con su vida.

Me he sentido muy presionada y copada, ya que en días anteriores varias personas se han encargado de presionarme, acosarme y amenazarme. Así que decidí moverme de nuevo para encontrarme más segura y planear mi salida de España.

Mis limitados recursos están a punto de agotarse, así que decidí moverme a un lugar más barato, es la mitad más barato de donde estaba. Ya les había contado de mi casi desértico cuarto, pues ahora esto está peor, pero así tiene que ser y no me puedo quejar porque sigo viva.

Algunas organizaciones de ayuda para periodistas se han acercado, y algunas, no todas, me han dicho que tienen interés en ayudarme, sin embargo esa misma ayuda la están condicionando, ellos quieren que me dé a conocer públicamente. Pero por favor, a quién se le ocurre pedirle eso a alguien que ha cuidado lo más que puede su anonimato y que está corriendo por su vida. 

Varias personas me alertaron de las intenciones de algunos, me aconsejaron no ceder e intentar salir adelante sin su ayuda, me dijeron que aunque me estuviera muriendo de hambre por favor no me “destapara”. Lo sé, hay quienes me quieren acabar.

Es increíble también como algunos medios de comunicación tradicionales en México están haciendo una campaña para desprestigiarme, ellos quieren dejarme sola y que me sienta con más temor del que tengo. Es increíble pero así es.

Sí, ha sido un gran error venir a España. Yo sé, España es un gran país pero lamentablemente no me había percatado de las buenas relaciones que tienen con Felipe Calderón Hinojosa. Acepto que ha sido un error.

Es por eso que estoy en planes para poder salir lo más pronto posible de aquí, no sé cómo le voy a hacer pero estoy segura que no me voy a dar por vencida. La diferencia será que ya no voy a decir dónde estoy, así sé que voy a tener 10 veces más tranquilidad de la que tengo aquí y voy a poder intentar hacer una nueva vida.

Sin embargo, que yo diga una nueva vida no quiere decir que me olvide de México, realmente me urge poder estabilizarme en algún sitio seguro para seguir continuando con mi labor de informar, en mi país es necesario que la gente siga conociendo lo que pasa realmente. Yo sé que mi labor no ha terminado, y sé que me falta muchísimo por hacer.

Ahora es tiempo de ser fuerte, lo voy a hacer, por todos ustedes los que se preocupan por mí, por toda la gente que me manda sus buenos deseos y me ha acompañado en este viaje tan crudo. Gracias a todos ustedes, de corazón, yo sé que no estoy sola. Y si alguna persona de buen corazón quiere apoyarme por favor mándeme un correo.

Y a los que me están presionando les digo que no voy a ceder, yo voy a luchar por vivir y voy a seguir adelante, aunque me duela y aunque la esté pasando mal. No porque sea una chava de veintitantos años soy ingenua, para nada, no lo soy. Tengo los pies bien puestos sobre la tierra, sé quién soy y sé que soy una mujer que si hizo lo que hizo fue por amor a su país, por amor a México.

martes, 18 de junio de 2013

0 Pesadillas

He soñado, aunque sean pesadillas pero he soñado, y en algunas de ellas he sido fuerte, hasta más fuerte de lo que he podido ser en realidad. Recuerdan cuando éramos niños y nos despertábamos a mitad de la madrugada, con miedo, y muchas veces nuestros papás nos ayudaban a recuperar el sueño, pues ahora yo quisiera tener a alguien a mi lado para que hiciera lo mismo.

Mis pesadillas son frecuentes, en las mismas aparecen los villanos, esos villanos que llevan corbata y que mucha gente piensa que son buenas personas, cuando en realidad han desbaratado a nuestro país, cuando realmente han ensuciado nuestro hermoso México.

Estar sufriendo hasta en mis propios sueños, digamos que tengo el paquete completo del sufrimiento, y no cualquiera. Ojalá pudiera sentirme feliz con eso pero no soy masoquista. Pero lo importante es que a diario intento darme cuenta de que no me tengo que enfocar en sufrir, más bien en intentar vivir. Puede decirse tan fácil, pero es muy complicado arrancarte tus propios miedos.

Puedo despertar sudando, triste, llorando, o agitada, pero al estar despierta y darme cuenta que el mal rato solo fue una pesadilla, entonces pienso que ha llegado un nuevo día y es otra oportunidad.

Me siento muy cansada, estoy agotada. Entre todo lo que tengo que vivir, ahora quieren que cargue con lo que opinan algunos de mí, pero no puedo, y tampoco quiero. Algunos periodistas se han expresado muy mal, han dicho que soy un fantasma, hasta risa da, otros dicen que soy un robot, creo que han visto mucha ciencia ficción. Qué les puedo decir, ojalá tuviera ánimos para responderles uno a uno, pero sé que no son mi problema, solo son conflicto de ellos mismos, su ego los ha envuelto. Digan lo que digan aquí estoy, bien o mal sigo viviendo.

Estoy muy desgastada, ahora que empiezo a meditar mi plan sobre dejar España me enfrento de nuevo a mi realidad. No es tan fácil, si solo se tratara de hacer planes pero el hecho es llevarlos a cabo, eso es lo que implica otras cosas.

Me da mucha pena con las personas que están preocupadas por mí, a algunas les he dicho que estoy bien, pero no del todo. Es normal, de la noche a la mañana no puedo sonreír como cuando era niña. Y es normal porque todavía traigo mucho dolor cargando, pasan los días y se me hace nudo el corazón, ustedes saben por qué.

Ni si quiera quiero tocar el tema abiertamente, pero, pasan los días sin saber de él, la esperanza se quiebra poco a poquito. Y quiero ser positiva, quiero pensar que voy a saber de él, que va a estar con vida.

Me entra una desesperación espantosa, me dan ganas de salir a la calle y gritar que estoy harta, estoy harta de estar así porque vuelvo a sentir que me ahogo. Pero cuando estoy a punto de caer, solo pienso en las personas que se han tomado el tiempo para enviarme un mensaje positivo, que me motivan.

Se puede ser positiva teniendo la esperanza debida, quiero tenerla y no soltarla. Voy a intentarlo de nuevo, no puedo seguir así, creo que es necesario remontarme en mi vida, muchos piensan que es urgente, yo también lo pienso así.

Vamos a imaginar que vivimos en un mundo bueno, donde no existen injusticias, ni tampoco frivolidades. Un mundo donde en el poder no hay títeres ni titiriteros, porque el poder se usa para hacer el bien. Un mundo donde nadie llore, más que de pura felicidad. Imaginemos que estamos rodeados de personas buenas, donde la maldad se ha extinguido, se ha borrado del mapa por completo. Un mundo que tiene de habitantes a seres que viven en paz, que saben hacer bien las cosas por el puro hecho de no hacerlas obligadamente si no con amor. A veces me sirve por minutos imaginar que vivo en ese mundo, tal vez nunca pueda lograrse pero al menos podemos intentarlo.

domingo, 16 de junio de 2013

0 Día del Padre

Hoy domingo se celebra el Día del Padre en México, es una fecha muy especial y emotiva, ya que muchas familias se juntan para celebrar. Otros desafortunadamente no pueden físicamente darle un abrazo a su papá, porque ya no está aquí o porque están lejos. Algunos festejan a su mamá porque también ha sido su papá. 

Me siento triste porque es un día especial, no tengo otra opción más que estar aquí, es por mi vida que quiero conservar. Yo estoy lejos, y quiero creer que mi papá va a leer un día esto, estas letras que le dedico.

Papito, recuerdo que desde que tengo memoria nos enseñaste a mis hermanos y a mí que teníamos que luchar por lo que creíamos. Yo luché y no sé si te he llegado a decepcionar, pero créeme que me duele el alma de estar lejos de ustedes y haber tenido que irme del país de la forma que lo hice, sin despedidas y a las carreras.

Papito, ojalá no te sientas decepcionado de mis actos, yo solo quería informar y que la gente pudiera conocer lo que realmente estaba pasando en el país. Yo solo quería hacer algo, aunque fuera mínimo, por mi México. Sé que pude haber hecho otra cosa y tal vez ahora sería una periodista enfocada al arte, pero la vida me empujó a hacer lo que hice y no estoy arrepentida.

Papito, recuerdo que cuando era pequeña y enfrentaba mis primeros problemas cotidianos, me dijiste que si algún día me sentía confundida lo único que tenía que hacer era escuchar mi voz interior, porque esa me iba a guiar por más oscuros o claros que fueran mis caminos. Ahora sigo ese consejo, y jamás me hubiera imaginado que me sirviera tanto.

Papito, yo sé que como familia hemos pasado momentos muy difíciles. De lo más difícil que hemos vivido ha sido la muerte de uno de mis hermanos. A mi hermanito tal vez no le tocaba pero estaba en el momento equivocado y fue el destino quien lo envolvió. Yo sé que como familia vivimos muchas injusticias, pero así como nuestra familia ha sufrido, miles de familias también. Nuestro país se quebraba y nosotros éramos espectadores hasta que nos afectó directamente.

Papito, yo sé que sientes dolor. Pero créeme que siempre he sido justa, porque aunque la justicia está desgastada aún quedan rayos para pensar que un día la vida colocará a los buenos donde tienen que estar, así que yo seguiré luchando. 

Papito, te extraño mucho y sé que tú también me extrañas a mí. Pero también sé que mis hermanos te acompañarán y te harán sentir fuerte, te harán comprender lo que tal vez todavía no comprendas.

Papito, espero que me perdones si alguna vez te he fallado como hija, pero créeme que mi compromiso con nuestro país ya cruzó fronteras. No sé qué vaya a pasar conmigo, lo único que sé es que tengo que seguir corriendo para sobrevivir.

Papito, no vayas a llorar por mí, no quiero que lo hagas. Porque las lágrimas de tu hija ya son suficientes. No quiero que sientas tristeza porque si es así vas a terminar de partirme el corazón, mi corazón que ya está deshecho por todas las injusticias que le han tocado sobrellevar.

Papito, no te quiero mentir, no me gusta mentirte. No estoy bien, no estoy tranquila, no estoy segura, pero créeme que intentaré estar bien, tranquila y segura. Yo tengo fe en que un día voy a estar bien, y sea el camino que me toque vivir yo siempre te voy a llevar en mi corazón.

Papito, te quiero mucho, me hubiera gustado decírtelo de frente y darte tu abrazo, pero no puedo, sabes que no puedo. Ojalá un día la vida me conceda el volver a verte y decirte que estoy muy orgullosa porque me hiciste una buena persona. Sé que aunque esté lejos, sientes mi cariño. Ojalá pudiera estar festejando en casa este Día del Padre, pero no puedo.

sábado, 15 de junio de 2013

0 Un favor

Quisiera decirles que estoy viviendo una aventura magnífica, pero no es así. Podrían creer que estoy pasándola genial en España, pero no. Algunos pueden imaginarse mil cosas menos mi realidad, porque es dura y es triste. Pero entre todos esos escenarios, también hay quienes se imaginan un poco la realidad que estoy viviendo y me comprenden, me dan ánimos y es por ellos que no caigo.

Les mando un saludo desde mi pequeño cuarto casi desértico, donde mi computadora hace que la vida no sea tan solitaria. Ahora mi computadora es mi única compañera, y le tengo cariño porque gracias a ella puedo conectarme con ustedes. También tengo una pequeña cafetera que hace milagros para mí, porque aquí hay más café que comida. También tengo una manta, que me abraza, así como la que tenía cuando era pequeña y que me daba seguridad cuando tenía miedo. Aquí en mi pequeño cuarto la ropa está sobre la maleta, para no perder el tiempo si tengo que correr antes, por cualquier cosa porque uno nunca sabe. Aquí hay un pequeño espejo que es testigo de mi prolongado cansancio.

La vida es tan rara, yo no me hubiera imaginado estar en donde estoy, mucho menos me imaginé que se dijeran tantas cosas de mí. No quiero distraerme en esos líos, porque justo ahora estoy en un momento de decisión, en donde tengo que concentrarme y meditar qué es lo que voy a hacer, aunque tengo claro que lo importante es sobrevivir.

No es tan fácil como agarrar la maleta y empacar, es decidir a dónde ir. Primero saber a dónde quiero ir y luego ver si puedo o no. Es tan desesperante, a veces creo que es mejor bajar los brazos y rendirme, pero sé que no puedo permitirme eso porque ya recorrí mucho, y no puedo fallar a quienes confían en mí. Es por eso que sigo.

En estos días me he estado acordando de muchas cosas que viví en México, la gente que conocí, mis buenos y malos recuerdos me acompañan. En mi círculo, antes de iniciar Blog del Narco, había personas de todo tipo, sin embargo tenían algo en común: Indiferencia. La gente era indiferente, nadie se preocupaba y se ocupaban de ser consumistas. Viví esa etapa, pero desde hace unos años comencé a valorar lo más mínimo y además a aprender a vivir con lo necesario, y a veces ni con eso. A lo que voy, es que a veces podemos estar distraídos por las cosas materiales cuando en realidad nos perdemos de los verdaderos buenos momentos, porque nos preocupamos tanto por tener lo que el otro sí tiene que cuando lo tenemos ya no sabemos qué hacer con eso. 

¿Para qué perdemos tanto tiempo intentando acumular cosas materiales? ¿Por qué mejor no aprendemos a saborear el verdadero jugo de la vida? Tal vez unos piensen que estoy un poco equivocada con el tema y que no tiene nada que ver aquí, pero, en realidad es algo que todos debemos preguntarnos.

Yo vivo austeramente, tengo problemas, estoy corriendo por sobrevivir, temo por mi vida, tengo pesadillas a diario, estoy fuera de mi país, estoy sola y más, pero es en este drama personal que valoro todo. Valoro las pocas cosas buenas que tiene mi vida, creo que al menos en eso le gano a muchos.

Si ustedes tienen una vida más afortunada que la mía, entonces háganme un favor y valoren los detalles, esas cosas que son gratis. Valoren sus momentos, a su familia, a sus amigos. Disfruten de sus reuniones, de sus fines de semana. Si tienen libertad valórenla como a nada. Sean felices, porque ustedes sí pueden. 

Espero que no se enojen por el favor que les pedí, pero de verdad que nunca es tarde para valorar las cosas simples, chance y ustedes puedan alcanzar la felicidad que tal vez yo nunca pueda conocer. Aunque quisiera, quisiera en realidad ser feliz y si lo llego a ser entonces lo valoraré como a nada.

jueves, 13 de junio de 2013

0 Te extraño

En muy pocos días he recibido cientos de correos electrónicos, la sorpresa ha sido mucha pero me he comprometido a responder uno a uno, es lo menos que puedo hacer como muestra de agradecimiento por sus gentiles palabras y sus mensajes de fuerza. Me ha sorprendido recibir verdaderas cartas mediante correo electrónico, de personas buenas de diferentes partes del mundo, que comparten conmigo un poco de su historia y se han tomado el tiempo para decirme que no estoy sola.

Mis nuevos amigos que me escriben correos electrónicos, me han dado verdaderas palabras de aliento. Y quiero contarles que algunos de ellos piensan que ha sido un gran error que yo decidiera venir para España, creen que no es un lugar seguro para mí. Y la verdad es que cada día reflexiono más mi posición, España es un país grandioso pero puedo presentir que me será muy complicado vivir aquí.

También quiero agradecer a todas las personas que se han tomado el tiempo de enviarme un twitt, agradezco sus hermosos mensajes que me han inspirado y algunos hasta me han sacado una sonrisa, incluso me han robado una lágrima. Es profundamente emotivo darme cuenta que hay mucha gente de buenas intenciones para conmigo.

Y estas muestras de apoyo se agradecen, y a una la sorprenden. En mi caso mucho tiempo he vivido teniendo miedo de la gente que me rodea, sin poder confiar en nadie mucho menos en extraños, aprendes a vivir con las antenas paradas, aunque no toda la gente que se te acerca es mala y no toda la gente quiere hacerte daño. Es horrible vivir con miedo de todas las personas nuevas que llegan a tu vida.

Sin embargo hoy regresó la tristeza, fue inevitable recordar a mi compañero, porque este era un día especial. Todavía no sé nada de él, todavía no tengo noticias sobre cómo esté, no tengo ni idea sobre dónde está. Ya sé que han pasado varias semanas, sé que pasan los días y la desesperación crece, no sé nada de él y temo que no esté bien. Al pasar del tiempo las esperanzas de noticias agradables se van oxidando, pero sigo esperándolo.

Es muy triste cuando de pronto no sabes nada de la persona con la que pasaste una etapa muy importante en tu vida, es difícil enfrentar los miedos sola. Es complicado pensar positivo cuando tienes muchas de las opciones en contra. Lo extraño, pero sé que en donde quiera que esté sabe que siempre lo voy a querer.

Siento que doy vueltas en círculos, no suena bien que eso pase con alguien. Creo que es momento de que inicie mis planes para partir de España, pero seguiré el consejo de muchos, ya no diré dónde estoy, por mi seguridad creo que es mejor así. Incluso, España es un país muy grande pero no debí decir que aquí estoy, tal vez hubiera vivido más tranquila. 

Eso sí, esta vez en mi maleta empacaré todas las palabras de fortaleza, las buenas vibras y las bendiciones que ustedes me mandan. Eso será mi buen amuleto de la suerte y de todo corazón espero ahora sí encontrar un lugar en el mundo, un sitio donde realmente me sienta tranquila, y tal vez con suerte hasta feliz.

Yo pensaba lo contrario pero España resulta hasta un poco deprimente, será que la gente no está pasando por un buen momento y hay muchas personas tristes. Solo he estado alimentando mi tristeza, mi mirada ya no es la misma que antes, hoy lo pude notar en el espejo. Ya no quiero estar triste, ya no me quiero sentir así, como si fuera una prisionera de mi propia vida.

Dicen que nunca es tarde para luchar por alcanzar la verdadera felicidad, a veces solo se necesita un empujón para iniciar esa carrera. Tengo ganas de sonreír más de 10 minutos seguidos, eso lo perdí hace mucho tiempo pero quiero retomar mi rumbo. Además dicen que si quieres se puede, y yo definitivamente sí quiero.

martes, 11 de junio de 2013

0 El café


De verdad en los últimos días me he sentido mejor, sus palabras son mi máximo apoyo, agradezco a todos los que se han tomado el tiempo de escribirme, estoy intentando responder cada twitt y cada correo electrónico que me envían, de hecho voy a responder todo aunque a veces me voy a tardar un poco en hacerlo. Prometo que mis respuestas serán con el corazón en la mano, porque es lo mínimo que puedo hacer para agradecer el apoyo que me dan y que me sostiene de pie.

Y también les cuento que a ratos me siento un poco más liberada, creo que me ha ayudado también escribir y contarles aunque sea un poquito de lo que he vivido. Algunos podrán estar de acuerdo en que yo escriba, otros podrán criticar diciendo que no les interesa mi vida. Pero, vale la pena porque tú lo estás leyendo y me estás acompañando en mi andar, así siento que no estoy sola, aunque a muchos les pueda parecer ridículo así es.

Quisiera contarles que me he paseado mucho por aquí pero no lo he hecho, lo que sí les cuento es que aquí los cafés son muy relajantes, entonces pude irme a tomar un café, quería despejarme un rato y salir de mi cuarto porque paso muchas horas encerrada, necesitaba aire fresco. Creo que en los últimos años de las cosas simples que he valorado es eso, tomarme un café, sola, sin hablar, solo pensando pero intentando tener cosas positivas en mi mente para no sentirme tan agobiada. 

Llegué al lugar, encontré una mesa sola y me senté, a los minutos reconocí el acento mexicano de unas personas que estaban sentadas cerca de mí, cuestión tal vez del destino que pudiera escuchar una conversación de paisanos. Era una pareja de edad adulta que conversaba con un amigo, creo por el acento que él era de Inglaterra (dijo algunas cosas en inglés), pero también hablaba español. Para mi sorpresa le estaban contando de Blog del Narco, la señora decía que era una página de México que había ayudado a que se conociera lo que en su tierra desastrosamente pasaba, mencionó que su nieto fue quien se la presentó. La mujer agregó que estaban preocupados porque habían leído en los medios que la chica que se llamaba Lucy (yo) había corrido hasta España, pero que a su parecer no había elegido un buen lugar por los lazos que existen entre ambos países, a su parecer no era buena opción. El señor mexicano contó que a muchos les había sorprendido que quien manejara un sitio tan fuerte fuera una mujer, pero que en su personal punto de vista no le sorprendió porque agregó que él siempre ha pensado que “las mujeres mexicanas siempre han tenido muchos pantalones, han sido fuertes. Basta ver como las madres de familia luchan, millones, para sacar a sus niños adelante. Las mujeres han sido revolucionarias, en México hay mujeres con carácter, por eso no me sorprendió”, y sus palabras se me quedaron grabadas porque, es cierto, en México hay grandiosas mujeres.

Yo, obviamente me quedé callada, sí pronuncié algunas palabras con el amable mesero pero fingí el acento español. Me sigue sorprendiendo que el destino me pusiera al lado de ese matrimonio mexicano, será que aquí hay muchos mexicanos o que la casualidad me colocó en el lugar para escucharlos, y sentirme una vez más orgullosa de las grandes mujeres que nacieron en mi México. De cualquier forma, escucharlos me sorprendió y me emocionó. 

Por otra parte, me acabo de enterar hace unos días de una buena noticia, mi libro Dying for the Truth (Morir por la Verdad) ya está disponible en México, pensé que jamás llegaría pero es un gran logro que en Librerías Gandhi ya se pueda conseguir. Sinceramente pensé que mi libro jamás podría verse en alguna librería de México… ¿Las razones? Creo que ustedes igual que yo las conocen, no es necesario plasmarlas, simplemente sabemos que hay personajes molestos por mis letras.

domingo, 9 de junio de 2013

0 Buscando mi lugar‏

En España no he podido dejar de moverme, tal vez sea la costumbre que se me quedó en México. Así, desde que llegué me he cambiado de lugar varias veces, estoy buscando la paz pero todavía no la termino de encontrar. Todavía no me ubico y no me acostumbro, es difícil y sé que me va a costar mucho trabajo hacer una nueva vida aquí, posiblemente para lograr eso tenga que seguir corriendo más.

Mis días en España han sido diferentes, les conté que hasta siento que respiro diferente, y soy persistente en ese punto porque de verdad así es. Pero no me he podido confiar, incluso he tomado medidas porque me siento observada, será que es natural. Cuando salgo, las pocas veces que lo hago, intento no hablar para que no noten mi acento, sigo callada y eso es difícil de aguantar mucho tiempo. Otras veces cuando siento que estoy acorralada entonces finjo el acento español y la verdad es que me sale muy bien, digo, si Paulina Rubio puede hablar como española pues todos podemos.

El estar callado y no hablar con nadie a veces es bueno, pero en mi caso llevo mucho tiempo así y eso me lleva a la desesperación, a nadie le gusta estar desesperado, porque así vuelves a sentir que te ahogas. En un país tan grande me siento sola, muy sola, extraño mi México pero sé que ahora no puedo regresar, tal vez algún día lo haga.

Quiero platicarles que hace unos días caminaba en la ciudad donde estoy y unos tipos me asaltaron, tres sujetos se me acercaron y uno de ellos me gritó “Oye guapa”, entonces me giré y  me arrebataron una pequeña bolsa donde tenía unos pocos euros, de suerte que no llevaba mis documentos conmigo, si no todo hubiera sido más difícil. Y no los llevaba porque seguí consejos sobre la seguridad en los turistas, ya que aquí en España también hay robos. Por obviedad no pude pedirle ayuda a nadie, así que de inmediato me alejé del lugar, no podía ir a la policía ni nada de eso.

Ese asalto, en el que gracias a Dios solo me quitaron un poco de dinero, me hizo sentirme más sola, no tenía con quién  correr a contarle lo que me había pasado. Ahora me siento como una niña pequeña sola en una gran ciudad, en un gran país que aunque pensaba lo contrario es muy diferente a México. Y no sé por dónde empezar. Aunque aquí no todo es tan malo, también hay gente buena y amable, pero ahora tendré que ser más cuidadosa para que no me pase nada malo.

Luego del asalto me llegó una pequeña fase de depresión, en esas horas pensé muchas cosas, y hasta me vinieron a la cabeza ideas muy tontas. Es que todavía me siento mal, a veces me siento cobarde por haber abandonado mi país, porque por mucho tiempo corrí y corrí, aguanté, no me quebré, pero esa llamada me obligó a irme, tenía que dejar México. Es verdad que hay noches y días en los que me quiebro y me siento muy cobarde.

Sí, me sentía muy deprimida, pero luego al leer sus mensajes sentí que no estaba sola, porque sé que hay miles de personas que confían en mí y no me sueltan, personas que me desean muchas cosas buenas, y en esos momentos es cuando pienso que no puedo dejar de luchar, ya que tengo que seguir buscando mi lugar en el mundo, espero sinceramente poder hallarlo pronto.

¿Ustedes qué me cuentan? ¿Cómo va México? Me enteré que todavía se han registrado hechos muy violentos en diversas ciudades, pero insisto en que no hay que perder la esperanza no podemos permitirlo. Falta un día menos para que todos los mexicanos podamos sentirnos tranquilos, aunque no sé cuántas semanas, meses o años tarde en regresar la paz, sé que estamos más cerca de recuperar nuestro país. Y cuando ese día llegue, sé que seremos mejores ciudadanos.

viernes, 7 de junio de 2013

0 Reflexionando‏

Hola, soy Lucy, buenos días… Aquí un amanecer es creer que vienen más días, en México un amanecer era sentir que sería mi último día.

Gracias por leer esto. He tenido la necesidad por mucho tiempo de compartir aunque sea un poco de todo lo que he pasado, ahora que ni si quiera estoy en mi país se ha vuelto más necesario, la soledad sigue anclada y por este medio intentaré plasmar algunas experiencias, y también les intentaré contar cómo me va por aquí, por supuesto que si ustedes me lo permiten yo seguiré muy agradecida. A veces las palabras son solo palabras, pero las palabras también ayudan, en mi caso esto que escribo es una forma de liberarme de todos los fantasmas que me siguen persiguiendo. Sentir que te ahogas por no hablar ya forma parte ti cuando te callas por mucho tiempo.

Muchas cosas se han dicho y se seguirán diciendo de mí, ahora que estoy fuera de México. A muchos se les quedó esa costumbre de aprovecharse cuando alguien se da la vuelta y hablar mal. Hay tantas costumbres buenas en mi país, pero también hay unas muy malas que algunos parece tienen arraigadas como la anterior. A los que intentan ofenderme, sepan que no me afecta, no tienen ni la menor idea de lo que es vivir lo que yo he vivido, porque si tuvieran idea me entenderían.

jueves, 6 de junio de 2013

0 Carrera por sobrevivir‏

El silencio a veces hace que las personas duden, o que se decidan… A veces el silencio aturde e inquieta. Cuántas horas de silencio he vivido en las últimas semanas, no he tenido la convicción de contarlas, tal vez porque me aterra saber el resultado.

Las últimas semanas que pasé en México fueron un poco diferentes a las que viví en años anteriores, tal vez el hablar un poco de mí, en conjunto con las entrevistas, las opiniones y los juicios que me hacían las personas, los periodistas que me cuestionaban y he de admitir que algunos de ellos me hacían reflexionar sobre el por qué todavía seguía en mi país. Los días no eran igual, aunque el miedo siempre me acompañaba.

El cinco de mayo rompió la rutina. Una llamada, unos segundos y su voz es lo único que tengo de él, ya no sé más y temo ya no volver a saber algo nuevo de él. Ese domingo utilizó una de nuestras claves, esa que todas las noches había deseado con el alma que jamás necesitáramos usarla, pero el día llegó y fue en ese momento cuando lo poco que parecía seguro en mi vida dejó de serlo. Solo llamó para decirme “córrele” (Utilizado como “run” en medios internacionales), y esa era nuestra clave, la alerta de máximo peligro.

 

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